Alierta,
presidente de la multinacional española Telefónica, tiene un proyecto de
futuro: quiere que su compañía se convierta en la mejor empresa del sector.
Según publicó recientemente el periódico económico Cinco Días,
durante unas reuniones internas celebradas recientemente, Alierta pidió a sus
ejecutivos que aumenten los ingresos de aquí a 2012 hasta llegar a una
facturación de 70.000 millones, o sea un aumento de 14.000 millones, que sería
más de lo prometido a los inversores. Alierta también quiere ampliar el número
de clientes desde los actuales 260 millones hasta los 320.
Alierta, añade Cinco
Días, quiere, con este objetivo, ser el número uno del mundo digital lo
que podría implicar que la operadora española quiere superar en valor a las dos
telecos globales por delante de ella en Bolsa, Vodafone y AT&T -China
Mobile se dedica sólo al móvil-, pero es sobre todo una cuestión filosófica, ya
que ser mejor no significa necesariamente valer más, explican fuentes de la
compañía. La idea es que las personas, los negocios y los hogares son cada vez
más digitales, y eso hará que las operadoras puedan ampliar sus servicios a
otros ámbitos, como el financiero, la salud o el entretenimiento.
Este objetivo de los 70.000 millones que ha planteado César Alierta
supondría un incremento del 23% respecto al 2009.
Para lograrlo, Alierta ha impulsado en Telefónica una estrategia a tres
años, llamada Bravo, “destinada a acelerar el proceso de transformación
necesario para asegurar, de manera eficiente y también sostenible, la captura
del potencial de crecimiento del sector”, según fuentes del grupo. Esta
estrategia está apoyada en cuatro columnas fundamentales: las plataformas, el
cliente, la oferta y la cultura.
Alierta marcó a sus directivos hace unos años unas proyecciones financieras
para 2009 más elevadas que las que el mercado esperaba, pero la crisis se
encargó de que no pudieran cumplir ese objetivo.
La pregunta del millón es si César Alierta será capaz esta vez de que
Telefónica logre estos objetivos. La verdad es que tiene muchas cosas a su
favor, y alguna en contra.
A favor, tiene Alierta una empresa que disfruta de una posición hegemónica
en numerosos mercados. Esta realidad no va a cambiar a corto plazo. Hay que
recordar que la multinacional española está presente en más de 20 países, y en
todos ellos la empresa de Alierta es un jugador clave.
Por otra parte, los recursos con los que cuenta Alierta no son desdeñables,
tanto en liquidez como en recursos humanos –recordemos que más de 200.000
profesionales trabajan para el grupo que dirige César Alierta.
Alierta, por último, ha demostrado en el pasado que es capaz de doblar en
pocos años la cifra de negocios de un grupo enorme como Telefónica. ¿Será capaz
de lograr sus objetivos de nuevo?
Enfrente tendrá a poderosos rivales, pero cuenta con unos cuantos ases en la
manga.
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