El tratamiento adecuado de la piel ha sido un concepto que ha ido en
evolución a través del tiempo. Para disponer de una dermis con una buena
calidad y preparada para recibir cualquier tipo de tratamiento es importante la
utilización de exfoliantes que retiren las células muertas y den paso a la
regeneración dérmica.
Hace unas décadas no demasiada gente se preocupaba por el uso de este tipo de
productos corporales pero, poco a poco los exfoliantes han ido ganando terreno
y han conseguido tener un lugar propio en el mundo de la estética. Es sabido
que para conseguir una buena hidratación es necesario este paso previo que
prepara a la piel para recibir todo aquello que deseemos darle. Es por esto que
han emergido una gran variedad de productos en este sentido y cualquier casa de
cosmética tiene una extensa gama de exfoliantes.
Es un concepto que se ha asentado tanto que incluso el sector de los masajes
tiene sus propios tratamientos exfoliantes para facilitar la absorción de las
cremas utilizadas en ellos. Tanto es así que las frutas y el chocolate se han
introducido como elementos exfoliantes. Es lo conocido como chocolaterapia. El
coco también es muy utilizado por sus propiedades hidratantes. Se ha abierto
una amplia gama de actividades novedosas a este respecto como es también la
vinoterapia. El vino, por sus cualidades antioxidantes, reporta una serie de
beneficios para la piel, dejándola suave y lisa.
Pero no sólo el cuerpo es el que debe ser cuidado. El rostro también tiene
estas imperiosas necesidades y los geles exfoliantes son recomendados al menos
una vez a la semana. Para tener un rostro cuidado es necesario retirar las
células muertas y, con ellas, granitos e impurezas. Posteriormente se utilizará
la crema hidratante más adecuada para cada tipo de piel, y, en su caso, una
mascarilla facial semanalmente.
El cabello también dispone de sus cuidados especiales y han proliferado los
champús exfoliantes que limpian en profundidad el cuero cabelludo y facilita su
equilibrio. En el caso del cabello, se recomienda utilizar los exfoliantes
junto con el champú habitual, alternándolos ya que el especial sólo debe
aplicarse una vez cada dos semanas.
Cuando se prevé que se va a tomar el sol, es imprescindible el uso de
exfoliantes para un perfecto bronceado. El cambio es considerable si se compara
un bronceado en un cuerpo exfoliado previamente al baño de sol con uno que no
lo haya sido. La diferencia radica en la preparación de la piel para recibir la
llegada del sol.
Hay exfoliantes de todos tipos, clases y precios. Dependiendo de la marca que
utilizada resultará más económico o menos pero cabe recordar que un precio más
elevado no tiene porqué ir directamente relacionado con una mejor calidad. Ya
que depende de los gustos de cada consumidor.
Pero los exfoliantes no tienen
únicamente presencia en los cuidados femeninos. Los hombres cada vez más cuidan
su aspecto personal e intentan mantener una piel en buenas condiciones.
Otra manera de realizarse un peeling sin utilizar exfoliantes sería frotarse
con una piedra pómez en la ducha.
Así las cosas, los cuidados corporales cada vez están más integrados en la vida
cotidiana de las personas y la multiplicidad de productos como geles
exfoliantes, cremas hidratantes y demás, facilitan el camino
considerablemente.