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Tag - factura electrónica

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jueves 19 Enero 2012

Qué nos repara la factura electrónica


La facturación electrónica está cada vez más extendida en las administraciones públicas. Y cada vez lo estará más, porque sus bondades son muchas y los inconvenientes escasos. De hecho, en este último campo, realmente el único que se puede reportar es el desconocimiento. Si todavía la factura electrónica no está implementada de manera masiva es porque hay muchas personas, muchos autónomos, muchos propietarios de PYMES y responsables de ayuntamientos y diversas administraciones públicas, que sencillamente la desconocen. Quizás han oído hablar de ella, pero les suena extraño y les asusta.

El retraso en la implementación en la facturación electrónica es una lástima porque realmente su uso supone un ahorro importante de tiempo y de dinero, algo de lo que en estos tiempos que corren carecemos en gran medida.

La factura electrónica puede ser emitida desde cualquier dispositivo con internet, se puede enviar y recibir desde otros puntos del país, incluso del mundo, sin necesidad de pagar gastos de envío. Además, y no por dejarlo para el final es menos importante, el ahorro en papel al pasarnos al mundo 2.0 es francamente importante. Nos gastaremos menos dinero, como ya hemos dicho, y evitaremos (en la medida de lo posible) reducir la tala de árboles, lo que debería ser un objetivo principal para todas las administraciones.

Consideramos que los aquí presentados, aunque muy sucintamente, son argumentos lo suficientemente sólidos como para decantarse por la factura electrónica. Sin embargo, hay muchas personas que siguen sin atreverse a dar el paso, ¿por qué?

Sencillamente porque tienen miedo. Creen que no serán capaces de gestionarlo, están acostumbrados al papel y no quieren desprenderse de él. Bien, es un temor comprensible (lo desconocido asusta) pero no es argumento de peso. Y, de hecho, se puede solventar.

Ya que no tardando muchos años las administraciones públicas trabajarán casi exclusivamente con facturas electrónicas, deberían facilitarse (y publicitarse más, ya que los que existen no parecen suficientes) cursos para autónomos y PYMES en los que se ayudase a los participantes (tengan alguna idea o sean analfabetos tecnológicos) a familiarizarse con la facturación electrónica.

En cualquier caso, el cambio es inevitable. Cuanto más se tarde en prepararse para él en peor situación se estará. Además de perder dinero mientras se espera a cambiar. Por eso consideramos que cualquier autónomo, pymes, gran empresa, ayuntamiento… Debería pasarse ya a la factura electrónica. Nadie se arrepentirá por ello.

jueves 17 Noviembre 2011

El futuro de la facturación


El mundo 2.0 y todo lo que le rodea le da miedo a mucha gente. Suponemos por desconocimiento, ya sabemos que lo desconocido asusta, pero si nos acercamos a él con visión de futuro nos podemos dar cuenta de que en muchos sectores nos será de una gran ayuda. Los adelantos que conlleva no serán muy útiles. Adelantos e innovaciones como el de la factura electrónica.

Hasta hace poco en el campo de la facturación básicamente existía una forma de facturar. El vendedor quedaba con el cliente y le daba una factura en papel para que quedara constancia de la transacción. También, la factura podía ser enviada por correo convencional pero, en cualquier eso, el papel era el material predominante (y único).

Sin embargo, ahora existe una variante. Disponemos de otra posibilidad que por diferente nos parecerá sospechosa pero que si sabemos utilizarla sus bondades nos serán evidentes. Aquí vamos a hablar de alguna de ellas:

1. A través de programas de gestión, muy fáciles de usar, se puede mantener fácilmente la facturación al día, controlando así de manera mucho más eficiente los impagos y elevando la posibilidad de reducir la morosidad.

2. Al ser electrónica, podemos entregar la factura dónde y cuando queramos. No es preciso estar frente al cliente para dársela en mano. Podremos enviarla cuando queramos y el cliente la verá en cuanto le llegue.

3. Por la misma razón anterior, es electrónica, no tendremos que usar el correo convencional para enviar nuestras facturas por lo que reduciremos costes en servicio postal.

De esta forma (puntos 1, 2 y 3) ganaremos tiempo, mejoraremos la gestión de la facturación y reduciremos costes a la larga. Quizás al principio tendremos que hacer algún curso de aprendizaje (dependiendo de nuestra pericia para manejar los programas de facturación) pero a la larga esta opción redundará sin duda de forma muy positiva en nuestro negocio.

4. Y, por último, aunque no por ello menos importante, al pasar del papel al mundo virtual estaremos ayudando al medio ambiente. Es sencillo, cuanto menos papel se use, menos árboles tendrán que ser talados. De esta forma, preservamos la biodiversidad y, no nos olvidemos, estaremos cuidando nuestro planeta para las generaciones futuras.

Consideramos que los anteriores son puntos lo suficientemente elocuentes como para ver las bondades de la factura electrónica. Pero, de todas formas, lo mejor es probarla y después comparar.

miércoles 6 Abril 2011

Factura electrónica, Remica apuesta por la optimización energética hasta en sus procesos documentales


Remica ha decidido emprender un proyecto de optimización de recursos en la parte de gestión que concierne los procesos documentales, adoptando la factura electrónica. Este proyecto entra en línea con su preocupación de servir y satisfacer a sus clientes, coherente con sus objetivos de eficiencia y de reducción de su impacto sobre el Medio Ambiente.

 

Madrid, primavera de 2010. El equipo de Yolanda Asensio, del departamento informático de Remica, se reúne con motivos de una comunicación por parte de la Administración sobre fechas límites de adopción de un formato XML-Facturae para toda organización que tenga que enviar facturas a clientes del sector público, fijando como plazo máximo el 30 de octubre de este mismo año. Dichos plazos provienen de normativas establecidas por los Estados Miembro de la Comisión Europea, cuyo impulso aprovecha el Gobierno Español para implantar el DNI electrónico y para promocionar la factura electrónica como motor de modernización de la empresa española.

Los argumentos en pro de la factura electrónica son tajantes: Eficiencia y Ecología, dos motivos más que convincentes para aceptar de nuestros proveedores una factura digital, válida para auditorías y para archivarlas en soporte digital, menos costoso, más seguro y muy práctico para ahorrar espacio en nuestras oficinas o almacenes. La reunión antes mencionada concluye con una decisión de “caza y captura” de soluciones adecuadas a las especificaciones y presupuestos de la empresa. Pocos meses más tarde, tras una breve y exitosa implementación, Remica envía sus facturas electrónicas a un 20 % de sus clientes.

 

Factura Electrónica ¿Merece la pena el esfuerzo?

Los beneficios de la factura electrónica son numerosos y todos de peso. Empezando porque permite conformarse a la legislación: la empresa emisora de facturas a clientes nacionales o internacionales, privados o públicos, recibe a la auditoría con tranquilidad y confianza de que todo está en regla. En segundo lugar, la satisfacción de sus empleados, porque su trabajo se ha convertido en una experiencia más interesante y menos recurrente: la tecnología les permite ser más eficientes y servir mejor a sus clientes. Por otro lado, la rapidez y precisión en la recepción de las facturas en el cliente: ya no hay confusión ni factura no recibida ni errores posibles. Su contabilidad de proveedores está al día y los pagos pueden realizarse sin retrasos involuntarios. La imagen de la empresa se ve mejorada, dotándose de modernidad y profesionalidad en la comunicación con sus clientes. El cobro más rápido mejora la tesorería de la empresa lo que satisface al director financiero en el análisis de su ratio de Periodo Medio de Cobro (DSO).

La atención al cliente es mejor, porque las consultas posteriores a facturas por clientes o auditorías son rápidas y fáciles gracias al archivo electrónico con sistema de indexación de palabras clave. Y en cuanto a la seguridad… es mucho más difícil corromper un documento digital con sistema de firma electrónica en un archivo protegido dentro de un sistema seguro, que entrar en una carpeta A-Z y modificar o extraviar un documento en papel.

Por fin, el medioambiente: aunque existan contra argumentos de peso, el lado verde de la digitalización de la factura cobra todo su sentido cuando leemos estudios que nos afirman cosas como “3 hojas de papel A4 se producen con un mínimo de 1 litro de agua – Cada empleado usa una media de 10.000 hojas al año (333 litros; casi un árbol, unos 130 kgs de CO2 por cada empleado)”; “cada cartucho de tóner crea cerca de 5 kg de CO2 – En Reino Unido supone 480.000 toneladas de CO2”; “La impresión es el segundo origen de polución en USA, sólo sobrepasado por la polución de los coches”, etc.

Ahora bien, para ser honestos tenemos que mencionar que los proveedores de soluciones digitales, también tienen la labor pendiente de dar métricas del impacto de sus equipos e infraestructuras. Empezando por los grandes como Google, Nokia, Dell, Microsoft, Facebook, e incluso la propia SAP. El gasto energético de sus servidores, componentes, plataformas, deben ser medidos y controlados, dando el ejemplo a los demás actores y reduciendo de verdad su huella de carbono. No es misión imposible, sólo cuestión de poco tiempo, gracias a la presión de los usuarios finales: todos queremos ser amigables con el medio ambiente, pero sabemos que, a nivel global, las TIC suponen el 2% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero. Según Gartner, esta cifra es equivalente al sector de aviación civil al completo. Existen más datos inquietantes sobre el impacto de las TIC, como el siguiente: una simple búsqueda en Google tiene su impacto: 0,2 gramos de CO2. O lo que es lo mismo, un millar de búsquedas contamina tanto como conducir un coche durante un kilómetro. (Fuente: cinco días)

¿Y los ahorros? Su importancia varía en función del número de facturas electrónicas enviadas. Otro factor importante es también el coste de la implantación de la solución elegida o el coste por uso de dicha solución si es modo SaaS. Pero, aunque no todos los ahorros se aprecien a corto plazo, son importantes. Según Gartner, el coste de una factura en papel ronda los 3 euros. El ahorro en una factura electrónica puede alcanzar el 66%. Según AECOC (Asociación Española de Codificación Comercial), el coste de la factura electrónica es de 0,22€ frente a 3,07€ para el emisor, y de 0,71€ frente a 3,57€ para el receptor.

Tantos beneficios no permiten dudar sobre si compensa o no.

 

¿Cómo proceder entonces?

Según algunos clientes de Esker como Remica, Kavo Dental, Thomson Reuters-Aranzadi o

Anuntis Segundamano, la aceptación de la factura electrónica por los clientes pasa por un esfuerzo de comunicación por parte del departamento administrativo correspondiente. Si en principio la mayor parte de ellos comprenden que la factura electrónica es ventajosa tanto para la parte emisora como para la receptora, no dejan de tener un profundo desconocimiento sobre ella lo que retrasa la decisión de aceptación. Además, la decisión de cada empresa de facturar o no a sus clientes en formato electrónico depende del tipo de clientes que tiene: puede que algunos no tengan siquiera acceso a Internet y menos una cuenta de correo.

También habrá que contar con los rezagados “por interés”: los que prefieren seguir con el formato papel para poder recurrir a la excusa del “no recibido” para demorar el pago. Pero poco a poco, y dentro de menos tiempo de lo que pensamos, éstos serán una minoría por puro proceso natural de selección en un mercado que sólo deja vivir las empresas más competitivas, es decir, las que optimizan (modernizan) sus procesos.

Volviendo a nuestra pregunta de cómo proceder para llegar a una masa crítica de aceptación de la factura electrónica y obtener los retornos sobre la inversión esperados, repetimos: es imprescindible preparar con antelación un plan de comunicación a clientes, que puede incluir iniciativas como: envío de carta de información, presentación personalizada o en grupo, visitas, llamadas telefónicas y atención telefónica posterior, información permanente en una intranet con acceso restringido a clientes, con un contacto para dudas, FAQs, links externos, documentos sobre el tema.

También se puede pensar en programas de incentivos, ofreciendo descuentos por adopción del formato electrónico, o créditos (puntos) para otros programas de incentivos más globales pensados a nivel de empresa.

 

Más allá de la Factura Electrónica

Lo mejor de tener este proceso resuelto es que se puede aprovechar la firma electrónica para otros documentos como, por ejemplo, el recibo de nómina de sus empleados. Empezar por un departamento (el financiero o de administración de ventas) para seguir con otros cuya gestión depende de un flujo documental de salida, como el de Recursos Humanos, hace avanzar la modernización de la gestión empresarial, el ahorro, la satisfacción del empleado y del receptor, y por supuesto la reducción de la huella medioambiental. El camino perfecto hacia la empresa soñada: sin papel y sin trastos de la época papelera.