Llamar a Cuba gratis es una de las mayores utopías con las
que se puede soñar en la actualidad. De hecho, Cuba es el país con las llamadas
más caras del mundo. La fuerte inversión que se tuvo que realizar en la isla a
finales del pasado siglo con el fin de revertir la situación de atraso en
infraestructuras, junto con otras actuaciones de operadoras y gobiernos parecen
ser las culpables de esta situación.
No deja de ser anécdotico que un país que fue pionero en el mundo en el
terreno de las telecomunicaciones se vea hoy en una situación difícil para
comunicar con el exterior, y para que el exterior pueda comunicarse con
ellos.
Hay varias versiones sobre las razones que han llevado a la mayor de la
Antillas a ser el país que más cobra por las llamadas internacionales y que sea
imposible llamar a Cuba gratis. La
versión más aceptada es que tras la revolución socialista se nacionalizó la
Cuban Telephone Company, empresa estadounidense que contaba con el monopolio en
el sector. Estas intervenciones del estado cubano no sentaron muy bien a Dwight
Einsenhower, presidente por entonces de los Estados Unidos, quién respondió con
el embargo comercial al gobierno castrista un año después, en 1960. Algo que
acabó de rematar con un embargo total en 1962, tras la Crisis de Octubre.
Tal situación provocó un atraso tecnológico de grandes dimensiones en el
país. La idea de llamar gratis a Cuba, o al menos a un precio
asequible, parecía que se alejaba definitivamente. Algo que el gobierno de la
Havana se propuso cambiar buscando algún socio extranjero. Tras un breve
acuerdo con una compañía mexicana, el gobierno de Cuba se apoyó a finales de la
década de los 90 en una entidad italiana, que debía encargarse de hacer entrar
a la isla en la modernidad. Esto requirió una gran inversión, y fue el
espaldarazo definitivo a la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba S.A.
(ECTESA)
Lejos de facilitar el llamar gratis a Cuba o reducir los
precios, en el año 2000, el gobierno de la Havana aprobó un impuesto de 0,245
que se suma a las llamadas a EEUU, y su posición de control sobre el sector de
las telecomunicaciones hizo el resto a la hora de fijar precios. El resultado
es el que hoy conocemos.
Cuba es uno de los lugares más bellos del mundo, y goza de un gran prestigio
a nivel turístico. Además son muchos los cubanos que viven en otros países. Su
carácter emprendedor hace que haya grandes concentraciones de cubanos en países
como España, México, EEUU, Alemania, Rusia, Venezuela, puerto Rico, Canadá o
Italia. Llamar gratis a Cuba podría mejorar en mucho los
intereses cubanos. Esperemos que esto no tarde mucho en ser una realidad, o que
al menos alguien decida que el contactar con el mundo o con los seres querido
no puede seguir siendo considerado como un lujo.
