Ámsterdam posee una popularidad de ser una ciudad donde se respira libertad
tanto en sus calles como en sus habitantes, tanto en el distrito rojo (donde
prostitutas ofrecen sus servicios a través de los escaparates) como en todos
los rincones, donde la tolerancia -con respecto a las drogas, al sexo y a la
homosexualidad, etc.- se percibe al instante. De hecho es uno de los sitios más
buscados por los jóvenes.
Recordemos que es la capital oficial de los Países Bajos tiene además de su
gran encanto nocturno, una belleza paisajística basada en su gran cantidad de
canales y con gran variedad de hoteles en Ámsterdam,
rodeadas por sus bellas casas, por lo que se la conoce popularmente como la
Venecia del Norte.
Se trata, en definitiva, de la ciudad más grande del país y uno de los
centros culturales más considerados a nivel internacional. Una ciudad de mente
abierta y además con una riqueza histórica y cultural realmente intensa.
Los museos en
Amsterdam son de gran relevancia en todo el globo, como el museo de arte
moderno Stedelijk Museum, el Museum het Rembrandthuis -o Museo de la Casa
Rembrandt, donde vivió y tuvo su taller el genial Rembrandt-, el Museo van Gogh
-posee la mayor colección de pinturas de este artista en el mundo-, la Casa de
Anne Frank y el Museo Amstelkring.
Pero uno de los más importantes y que se ha transformado en un símbolo
nacional es el Rijksmuseum o Museo Nacional de Ámsterdam, el cual está dedicado
no sólo al arte (posee una extensa colección de pinturas del Siglo de Oro
holandés -siglo XVII- y una valiosa colección de arte asiático.
También contiene una colección de pintura de los Países Bajos, del período
correspondiente entre los siglos XV y XX) sino también a la artesanía y la
historia de los Países Bajos; tiene desde escultura, mobiliario, cerámica de
Delft hasta joyas de diamantes y objetos de plata y cristal de la Edad de
Oro.
En él se encuentran obras de varios artistas de gran importancia, como Fra
Angélico, Geertgen tot Sint Jans, Ferdinand Bol, Nicolaes Maes, Gerrit Dou,
Jacob Ruysdael, Lucas van Leyden, Jan Brueghel el Viejo, Frans Hals, Pedro
Pablo Rubens, Johannes Vermeer, Jan Vermeer y Rembrandt van Rijn.
Entre las obras maestras más destacadas se encuentran las siguientes: de
Rembrandt -La ronda nocturna, Sociedad de tejedores, La novia judía, La lección
de anatomía del Dr. Deyman, Retrato de Titus con hábito, Autorretrato como el
apóstol Pablo, etc.-; de Jan Vermeer -La lechera, Mujer leyendo una carta, La
carta de amor-; de Frans Hals -El retrato de boda, El alegre bebedor-; de Jacob
van Ruisdael -El molino de Wijk-, de Jan Steen -Mujer en su baño, La familia
alegre-, de Jan van Huysum -Bodegón con flores y fruta- y de Anton Mauve -Paseo
por la playa-.
En la actualidad, el Rijksmuseum posee alrededor de 7 millones de obras de
arte, que incluye 5000 pinturas -en más de 250 habitaciones-.
Aparte de los departamentos dedicados a la pintura, se encuentran: un
Gabinete de Estampas, en el cual hay dibujos, fotografías y grabados (en su
mayoría aguafuertes de Rembrandt, aunque hay de Durero, Toulouse-Lautrec, Goya,
entre otros); un departamento de Arte Oriental y un departamento dedicado a la
historia de los Países Bajos, además de la Biblioteca de Historia del Arte, la
cual es la más influyente de Holanda.
Esta biblioteca posee unos 35.000 volúmenes y cerca de 20.000 catálogos de
subastas.
Este museo fue fundado en 1800, abriendo sus puertas el 31 de mayo en la
residencia Huis ten Bosch de La Haya (una de las cuatro residencias oficiales
de la Famila Real Holandesa). Fue promovido por el financiero Alexander Gorel,
y en aquel entonces se lo conoció como la Galería Nacional de Arte (Nationale
Kunst-Gallerij). En aquella residencia permaneció poco tiempo y después fue
trasladada a la Buitenhof, también en La Haya.
En el año 1808 se decidió su trasladado a Ámsterdam, por orden del rey Luis
Napoleón, hermano de Napoleón Bonaparte, ubicándolo en el actual Palacio Real
(Koninklijk Paleis), y convirtiéndose éste en el Museo Real.
Después, durante el siglo XIX el museo fue mudado en varias ocasiones, a la
vez que fue ampliando su colección de obras de arte. Hasta que el 13 de marzo
de 1885 se instaló adonde hoy se encuentra ubicado, en la Museumplein (Plaza de
los museos), cerca de los Museos de Van Gogh y el Stedelijk.
Ya en el siglo XX el museo fue producto de nuevas modificaciones, entre las
que se le agregó el ala llamada Philis. En el nuevo milenio se decidió que sea
nuevamente renovado con la idea de recuperar su apariencia original a la par
con el desarrollo del transporte en
Amsterdam; es por ello que desde el año 2003, y hasta el 2010, el museo se
encuentra en obras de restauración bajo la dirección de los arquitectos
españoles Antonio Cruz y Antonio Ortiz.
Entre algunas de las modificaciones se espera restaurar las antiguas
decoraciones, cambiar los suelos de los patios y facilitar la circulación, la
cual se había vuelto un poco enmarañada. Por el momento, se exhibe lo más
destacado de sus colecciones en el ala Philis.
Para quienes se preguntan que ver en
Amsterdam estarán interesados en darse una vuelta por esta magnífica ciudad
y conocer este museo, deben saber que se lo puede visitar todos los días, de
9:00 de la mañana a 18:00 p.m., y los viernes hasta las 20:30.
Los menores de 18 años entran gratis, mientras que los adultos sólo deben
pagar 10 euros. Realmente lo vale.
