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lunes 23 Enero 2012

Ofertas de futuro pra las inmobiliarias


Es cierto que estamos viviendo unos pésimos tiempos, si no el peor, para el sector de la construcción en España. La llamada burbuja inmobiliaria o crisis del ladrillo que sufrimos, por más que se hubiera podido anunciar y prevenir, casi nadie apostaba por ella o al menos no se creía que fuera de tal magnitud. La realidad, con seguridad ha superado con creces los análisis de especialistas. Se ha construido sin ton ni son, a machamartillo en cualquier población con litoral en cualquier lugar o rincón de nuestros miles de kilómetros de costa.

Pero en este momento lo que importa es sumar esfuerzos e ingenios para romper con el signo actual. Y en el sector inmobiliario, como en cualquier otro, se pueden acometer iniciativas y planes que incentiven los modelos de negocio y favorezcan la productividad. En definitiva, se trata por ejemplo de hacer reales ofertas de pisos o viviendas, tanto para sus ventas o alquileres.

Es verdad que la costa mediterránea es una de las zonas más afectadas. En grandes ciudades como en Valencia y en el conjunto de la Comunidad Valenciana, existe un abultado stock de pisos y casas por vender. Entonces, hay que saber aprovechar bien las nuevas tecnologías y sus herramientas, para construir portales web atractivos, informativos, profesionales. Portales en la red que faciliten la intercomunicación entre la oferta y demanda de viviendas. Por ejemplo, incentivando el alquiler de pisos en Valencia.

Aunque, no nos engañemos, el portal o la web no es la solución para la venta inmobiliaria. La web debe ser un magnifico recurso para aumentar los contactos, dotarse de un buen catálogo de propiedades (no meros listados de viviendas), ofrecer un repertorio significativo de servicios adicionales (información: financiera, fiscal, técnica, local… dirigida a que al usuario le incite a contactar) y realizar sugerentes campañas de promociones y ofertas de pisos.

Es el momento apropiado para apostar por la innovación y la constante renovación. Claro está, sin dejar de lado que todo ello es fácil acometerse con profesionalidad. Ahora, más que nunca, el verdadero capital de la empresa son sus recursos humanos. La pieza clave es un profesional de la inmobiliaria.

Los buenos profesionales son los que saben interpretar las necesidades, captar los intereses y dirigirse a los compradores o buscadores de propiedades inmobiliarias. Y al servicio de ello ha de estar, completamente diseñada y orientada, la web de la agencia inmobiliaria.

La creatividad que existe tras toda iniciativa innovadora, contiene una gran dosis de estar muy atento a lo que apunta y destaca en el mercado. A ello, especialmente, contribuye hoy estar presente en las redes sociales de manera proactiva. Así es o debe ser, que la presencia en la red, no sólo facilite la promoción y difusión, también logre acelerar trámites y generar vínculos con usuarios, clientes y profesionales. Es la manera de hacer ofertas de pisos que sean reales oportunidades.

miércoles 18 Enero 2012

La ganancia de pescadores


Uno de los sectores que más está sufriendo la crisis es el de la inmobiliaria en Valencia. En realidad la comunidad en su conjunto lo está pasando francamente mal. Día sí y día también encontramos en la prensa alguna noticia que deja patente los problemas económicos por los que están pasando los ayuntamientos y el resto de administraciones públicas valencianas. Teniendo en cuenta que la bajada en la compra de casas es una de las causantes de la crisis, el sector inmobiliario no puede no verse afectado.

Todas las grandes empresas relacionadas con el suelo, la construcción y venta de casas están reestructurándose (las que todavía siguen en pie) y tratando de salir adelante ante condiciones adversas. Pero las crisis siempre benefician a alguien y, como muy bien asegura el refranero español: a río revuelto ganancia de pescadores.

Para el consumidor puede ser una buena época, siempre y cuando tenga dinero, claro.

Podemos acudir a la inmobiliaria en Valencia para darnos cuenta de lo que estamos diciendo. Más allá de las cifras macroeconómicas que hablan de bajadas de precio, si acudimos a las ofertas existentes nos daremos cuenta de la tendencia existente.

Por un lado, sigue habiendo pisos y casas cuyo precio no ha bajado en exceso, aunque son cada vez menos. Tal vez sus propietarios no tengan prisa en vender o están convencidos de que en un futuro próximo pueden lograr venderlo.

Por otro lado, están esas casas con descuentos de hasta un 60%. Principalmente son los bancos los que sacan a la venta estas “gangas”, ya que están deseosos de quitarse de encima todo el stock que tienen y conseguir a cambio dinero para poder reinvertir en negocios (principalmente especulativos) que en la coyuntura actual sean más fiables que el ladrillo.

Sin embargo, en muchas ocasiones no son tan gangas (así que hay que andar con mucho ojo) y, además, está el problema de la financiación: los bancos, ahora, son muy reacios para conceder hipotecas.

Por eso, el actual, es un momento ideal para comprar siempre y cuando no se necesite financiación o se pueda conseguir a intereses razonables (ambas cosas a la altura de muy pocos). De lo contrario, sin estos dos requisitos, queda la opción del alquiler, que cada vez será más accesible y no hay ni mucho menos que rechazar.

lunes 29 Agosto 2011

La rebaja del IVA en vivienda nueva servirá para algo


El gobierno presidido, todavía, por José Luís Rodríguez Zapatero recientemente ha decidido tomar una medida que, aunque no exenta de polémica, trata de ayudar al muy mermado sector inmobiliario en su conjunto y, por ende, que es el caso que nos interesa a nosotros a inmobiliaria Valencia. La medida en cuestión es la rebaja del IVA del 8% al 4% en la venta de vivienda nueva.

Se calcula que en España el stock de vivienda nueva sin vender ronda las 700.000 unidades. Así que parece urgente tomar medidas para reactivar en la medida de lo posible un sector que no hace tanto era el motor de la economía española y ahora es un lastre que amenaza con tirarnos a todos al precipicio.

Esta medida durará cuatro meses, hasta el 31 de diciembre, pero por sí sola es difícil que consiga producir un efecto notable en la compra-venta de viviendas.

Es cierto que si atendemos a los datos ofrecidos por el ministerio de fomento, el descenso del coste de una vivienda (desde sus máximos) se sitúa en torno al 21%, llegando hasta el 25% si sumamos la reducción del IVA.

Pareciera, por tanto, que la diferencia puede incitar a los posibles compradores a decantarse por la vivienda nueva y así reducir en buena medida el ingente stock que existe en la actualidad.

Sin embargo, si nos fijamos en otros datos no podemos ser ni mucho menos optimistas.

Por un lado, para reducir el stock existente de manera visible y a un ritmo aceptable los técnicos del ministerio de hacienda han calculado que las ventas deberían duplicarse en los cuatro meses en los que la medida estará vigente para así poder alcanzar las 100.000 unidades vendidas. Con lo que todavía seguirían 600.000 viviendas sin venderse.

Pero por si fuera poco, por otro lado, para que realmente la medida tuviera éxito en los términos propuestos es necesario algo que el Gobierno parece no poder ofrecer: hipotecas.

Si los bancos siguen sin conceder créditos, y no quieren hacerlo al estar ahogados porque poseen buena parte del stock inmobiliario sin vender, los particulares seguirán si poder comprar. Da igual que el precio de la vivienda se rebaje un 25% o un 30% si no hay dinero no se puede pagar nada.

Así que sólo con la conjunción de los factores antes indicados (rebaja del IVA y concesión del crédito) podremos notar una reducción considerable en el ingente stock de viviendas sin vender. Mientras tanto, habrá que esperar, y cada vez hay menos tiempo.