Cuando llega el verano, solemos desesperarnos por lucir bronceados y hacer ejercicio al aire
libre, para obtener una apariencia más saludable. Pero muchas veces, esos
hábitos aparentemente saludables, dejan de serlo al exponer nuestra piel y
nuestra vista a los efectos de la radiación UV.
A pesar de que la exposición solar es algo elemental para el funcionamiento
del organismo, que ayuda a prevenir el raquitismo y otras enfermedades, hay que
tener precaución con los horarios en que nos exponemos a los rayos solares y el
cuidado que le damos a nuestra piel al reposar al sol.
Antes de decidir exponerse al sol deben tomarse muchas precauciones:
- Procurar siempre la humectación e hidratación de la piel y el organismo:
utilizar cremas hidratantes, consumir numerosas frutas y vegetales e ingerir al
menos 2 litros de agua por día nos pueden ayudar a no deshidratarnos.
- Quienes tengan piel muy sensible o muy clara deberían buscar a un
especialista antes de exponerse al sol.
Para prevenir las quemaduras solares utilizar siempre protector solar acorde
a el tipo de piel:
Nivel de FPS en los
bronceadores, recomendado de acuerdo a el tipo de piel:
Blanca (Se queman con facilidad, enrojecen y casi ni se broncean)
Usar FPS de 20 a 30 o +
Trigueña (Sufren quemaduras moderadas y se broncea gradualmente)
Usar FPS de 8 a 20
Morena (Casi no sufre quemaduras y se broncean sin problemas)
Usar FPS de 2 a 8
No abuses del sol y evita la exposición entre las 11:00 AM hasta las 16:00
PM.
Por el otro lado debemos cuidar mucho la vista al exponernos al sol. Los
cristales de sol son un elemento que se ha puesto muy de moda, nos preocupamos
por poseer varios pares de gafas de sol de diseño para que combinen con nuestra
ropa, solemos averiguar que tipos de marcos de gafas nos quedan mejor a medida
que nuestro corte de cara, etc…pero nos olvidamos que la función principal de
las gafas de sol, es la de proteger y prevenir lesiones en la vista, por
ejemplo quemaduras de córnea, cataratas, lesiones de retina, etcétera.
Al comprar gafas de sol hay que constatar que cumplan los requisitos
necesarios que exigen los entes que regulan estos productos, los requisitos
principales son:
Los vidrios deben poseer protección uv. Que la lente sea oscura, no indica
su nivel de protección, de hecho, cuanto más oscura sea si no tiene protección
uv, mas problemas nos puede traer. Debemos confirmar con la garantía que
descripciones técnicas posee el producto. Las más importantes son:
Categoría de filtro uv (del 0 al 4 donde 4 es el que más protege),
Color de la lente (verde para deportes náuticos, marrón y naranja para
actividades diarias al aire libre y personas operadas de la vista, gris para
conducir, amarillo para conducir al atardecer o con niebla)
Eficacia para amortiguar la intensidad luminosa.
En cuanto al diseño no deben ser muy pequeñas ni deben quedar muy lejos de
los ojos para cubrir la radiación proveniente de los laterales.
Como en realidad necesitamos unos anteojos con distinta clase de filtro para
cada actividad, se puede tener en cuenta el optar por gafas
con vidrios sensibles a la luz, que van sombreándose a medida que cambia la
radiación uv.
Sugerimos siempre buscar un oftalmólogo para asesorarnos de que clases de
lentes de sol son las más propicias para nuestras actividades.
